Entre el rugby y el póker

Entre el rugby y el póker

Desde que hace poco más de un año anunciara su marcha del profesionalismo para volver al Pucará que le vio dar sus primeros pasos en este deporte, Lucas González Amorosino no ha dejado de afrontar nuevas etapas en su vida. La más reciente sin duda, el anuncio de que entrará a formar parte del cuerpo técnico de Urú Curé para entrenar exclusivamente el juego de los tres cuartos del grupo.

Por delante tiene el reto de demostrar que su labor puede mejorar por fin el juego de los tres cuartos que ha venido siendo el talón de Aquiles de este equipo desde hace ya demasiado tiempo. Son numerosos los que se preguntan si el ex de Pumas y Jaguares será capaz de lograr este cometido entrenando al equipo solo una vez por mes, algo que en principio se presume como escaso. Lo que no parece dejar duda es que Amorosino llevará a cabo su trabajo con la profesionalidad que lo ha caracterizado durante toda su carrera.

El fullback de Burzaco que tocó la gloria con aquel try para la eternidad que llevó a los Pumas a los cuartos de final de la Copa Mundial de Rugby 2011 ante Escocia, siempre ha mostrado una trayectoria impecable. Tras su recorrido por Leicester, Montpellier, Oyonnax, Cardiff Blues y Munster, no tuvo ningún reparo en dejar Jaguares cuando advirtió que había llegado el momento de dedicarse más a su familia. En un gesto que le honra, Lucas afirmaba que si no sentía que podía dar el cien por ciento a la franquicia, era el momento de echarse a un lado y dejar paso a tantos jóvenes que sueñan con llegar a ocupar ese lugar.

Pese a que salieron noticias sobre el interés de algún equipo, lo cierto es que todo concluyó en un planeado retorno a sus inicios en el rugby amateur para devolver a Pucará un poco de lo que este club le dio a él para convertirse en ídolo de este deporte. Y no solo eso, paralelamente a la competición se ha ido embarcando en unos campus para que los chicos con menos oportunidades puedan disfrutar del rugby, además de compartir con algunas de sus figuras.

Pero como suele suceder con gran parte de los deportistas de élite en su retirada, uno de los aspectos que más se añora es la adrenalina que producen los choques en la alta competición. Esto es algo que Lucas tenía en mente desde hace ya tiempo y por ello no ha dejado de buscar otras actividades que pudieran llegar a sustituirla llegado este momento. Según él mismo afirma, parece haber encontrado la solución en otra variedad deportiva que se caracteriza más por su exigencia mental que física: el póker.

El back relata que comenzó a jugar póker con sus amigos a los 15 años, pero en los últimos tiempos lo ha venido practicando de un modo más profesional, estudiando el juego y practicando regularmente para disputar algunos torneos importantes. Así, confiesa que por fin

ha podido encontrar algo que en ocasiones le genera aquella misma inyección de adrenalina que un gran partido de rugby. Ya ha demostrado que no le intimidan los retos y buena prueba de ello fue su participación en Uruguay durante el PokerStars Festival de Punta del Este. Al bonaerense no le tembló el pulso jugando con algunos de los mejores profesionales del continente e incluso logró entrar en premios en el evento High Roller #4 para salir de allí con los 8.740USD que le otorgaron su tercer lugar en la clasificación.

Lucas afirma que tras el final de su carrera su futuro puede estar ligado al póker. Ya ha disputado unos pocos torneos en Europa y Sudamérica y por lo visto, hasta ahora, maneras no le faltan.

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