La gloria puede esperar

La gloria puede esperar

El sueño argentino en Inglaterra 2015 llegó a su fin, pero para la nueva generación asoma un futuro todavía más prometedor. Los Pumas de hoy, la apuesta del mañana.

Perder una semifinal de un Mundial no es algo que en la historia del seleccionado argentino se haya dado con frecuencia. Fueron dos, con ocho años de distancia, muchas diferencias en el cómo pero una conexión: la segunda, la que se lamentó el domingo ante los Wallabies, quizá no hubiera existido sin la de 2007.

Si bien al certamen en Inglaterra todavía le queda un último capítulo para los Pumas, resulta casi imposible no proyectar todo lo bueno que este plantel tiene por delante, algo que post Francia 2007 no era posible porque el futuro, sin competencia a la vista, era la nada misma y muchos jugadores ya terminaban su ciclo al igual que Marcelo Loffreda, el entrenador.

Hoy la realidad es otra. Los cuatro años de rodaje en el Rugby Championship le brindaron a los Pumas la posibilidad de darle una nueva impronta a su juego, ganar experiencia en el mano a mano con los gigantes del hemisferio sur y desarrollar, con el sustento del Plan de Alto Rendimiento, nuevos valores que tienen presente, pero un futuro aún más prometedor.

Para reforzar el proyecto de la franquicia que tendrá en el Super Rugby a partir del año que viene, la política que anunció la UAR será la misma que utiliza Nueva Zelanda: no convocar al seleccionado a quienes jueguen en el rugby de Europa. Será la despedida de nombres importantes -y en vigencia- como Marcos Ayerza, Marcelo Bosch y Juan Fernández Lobbe, que decidieron terminar sus carreras en el viejo continente.

Pero la partida de grandes referentes es natural en cualquier equipo y es ahí donde comenzarán a aparecer los nuevos líderes que desde el año que viene serán la cabeza de un proceso con un objetivo ambicioso: Japón 2019. Una meta lejana en el tiempo, pero al alcance de la mano para un plantel con muchos jóvenes que ya llegaron a estar entre los cuatro mejores del planeta.

Por su parte, la dirigencia de la UAR está satisfecha con el trabajo que llevó adelante Daniel Hourcade y pretende renovarle el cargo. El tucumano seguiría al frente del seleccionado y se buscará otro nombre (¿Felipe Contepomi?) para dirigir a una franquicia que trabajará con la misma línea ofensiva y ambiciosa.

Lo cierto es que la enorme mayoría de los mundialistas 2015 serán actores principales en la franquicia con líderes desde el juego, como Juan Hernández, Nicolás Sánchez, Tomás Cuballi y Martín Landajo, y desde la conducción, como Agustín Creevy, más el soporte y la energía de pibes como Matías Alemanno, Santiago Cordero, Guido Petti, Tomás Lavanini, Facundo Isa, Pablo Matera, Matías Moroni y muchos más. Presente y futuro.

A la base del grupo habrá que sumarle a quienes quedaron en la puerta del Mundial, como Tomás Lezana, y a la nueva camada de Pumitas encabezada por Emiliano Boffelli, que ya firmó contrato con la unión. Para una segunda etapa podrían estar disponibles Juan Imhoff (tiene contrato con Racing), Juan Pablo Socino (Newcastle), Juan Figallo (Saracens) y una gran promesa que está sumando rodaje en Clermont: Patricio Fernández.

El golpe es más duro cuando la ilusión sube tan alto, pero los Pumas apostaron a una idea, la llevaron a cabo y la mantuvieron contra viento y marea con la clara ambición de consagrarse en Inglaterra 2015. Queda una última función y, mientras para algunos será momento de la despedida, para otros esto recién empieza. Por eso, y por el nuevo esquema que se pondrá en marcha en el futuro cercano, la gloria puede esperar.

Sumate a Nuestro Facebook

Ultimas Notas