El arte de compensar

El arte de compensar

La sanción que World Rugby le impuso a Bosch no encuentra otra explicación que la de equilibrar las ausencias que tendrá Irlanda para enfrentar a los Pumas en cuartos de final.

No por la pena en sí, sino por el contexto en el que se da, WR sigue errando y feo en esta Copa del Mundo en el plano disciplinario y quedó demostrado una vez más que sus oficiales no miden a todos con la misma vara: ¿puede un hecho deportivo tener la misma condena que uno antideportivo?

Las nueve semanas que sufrió un jugador de conducta ejemplar como Galarza por una jugada “fuera de la ley” y la ridícula pena al samoano Tuilagi por el rodillazo que se llevó un japonés cuando fue a tacklearlo con una técnica incorrecta no fueron suficientes. Otra vez, las medidas de la entidad entran en discusión cuando se las compara.

Ante Namibia, Bosch le propinó un tackle peligroso a Kotze, el árbitro revisó varias veces la jugada y lo amonestó correctamente teniendo en cuenta que el argentino no soltó a su rival y lo acompañó en la caída. Muy distinto a lo que hizo el galés Warburton, por ejemplo, en las semifinales ante Francia en Nueva Zelanda 2011, cuando fue expulsado.

Mientras tanto, O’Brien fue en contra de todo espíritu del juego -el mismo que predica World Rugby- y aprovechó que la jugada transcurría en otro sector de la cancha para aplicarle un desleal y brutal golpe en la boca del estómago al francés Papé. El irlandés ni siquiera vio la tarjeta amarilla en la cancha y el oficial de disciplina lo castigó este martes con la misma pena que Bosch: una semana.

Si de ensuciar el normal desarrollo de una acción se trata, resulta imposible no recordar la traba que McCaw le metió a Fernández Lobbe desde el piso cuando quiso jugar rápido un penal. El capitán de los All Blacks, como Bosch, fue amonestado durante el partido, pero no estuvo ni cerca de asistir a una audiencia para una posible sanción.

Lo cierto es que Irlanda llega diezmada al cruce de cuartos de final con los argentinos y, además de la ausencia de O’Brien, no podrá contar con Payne, O’Connell ni O’Mahony, lesionados, y tiene a Sexton entre algodones. Pero los Pumas, sin Bosch, también pierden mucho porque, para World Rugby, una buena piña vale lo mismo que un mal tackle.

 

Sumate a Nuestro Facebook

Ultimas Notas