Caso Panarace: una vergüenza

Caso Panarace: una vergüenza

Luego de 13 años de arbitraje, Gabriel Panarace, el referee que sufrió una salvaje agresión en Tandil en 2006, est

Apriete rewind en su memoria y apunte al 12 de agosto de 2006.
Seguramente, si usted es un asiduo seguidor del deporte ovalado argentino, recordará
aquella brutal agresión al árbitro Gabriel Panarace justo cuando
terminó el clásico entre Los Cardos y Los 50, ambos de Tandil.
En el instante en el que Panarace pitó el final del
partido, desde el sector local (NdR: el partido se realizó en Los Cardos)
varios simpatizantes ingresaron "supuestamente" a festejar pero en
medio de la muchedumbre, un hombre identificado con Los 50 se aproximó
al referee y, sin que mediara palabra alguna, le aplicó un tremendo golpe
de puño que lo derribó. ¿El diagnóstico? Doble fractura
expuesta del tabique nasal.

¿Se acordó? En aquel momento la noticia recorrió todos
los medios y el mundo ovalado se solidarizó con el agredido. Claro, de
la boca para afuera, porque los que deberían haberse preocupado con hechos
y no sólo con la palabras, no hicieron nada. A tal punto llegó
la apatía de los responsable que hoy, a más de un año del
bochornoso episodio, Gabriel Panarace estaría a punto de dejar el referato.

Rugby Fun
pudo averiguar que el referee, harto de la falta de apoyo de la Unión
de Rugby de Mar del Plata -no lo habrían ayudado a costear los gastos
médicos, psicológicos y legales- presentaría su renuncia
el próximo lunes.

Fuentes cercanas a Panarace le confirmaron a Rugby
Fun que, para el árbitro, todo
el proceso post trompada -¿a esta altura hace falta adjetivar con “cobarde”?-
fue realmente tortuoso ya que, además de no contar con el apoyo prometido
por la Unión que representa, la situación lo perjudicó
laboralmente -es administrativo en una empresa agropecuaria, y docente-.
Luego de la agresión, Gabriel Panarace regresó
a las canchas en enero de 2007, en el Seven playero de Playa Grande, situación
que desencadenó el enojo de todos sus seres queridos. “La familia
no quería que volviera a dirigir luego de lo que le sucedió. Ahora,
y por la falta de respuestas, él no puede continuar bancando esta situación.
Por eso daría un paso al costado”, le dijo esta fuente a Rugby
Fun.
¿A qué se refiera el “bancando”?
Justamente a todos los gastos económicos que le ocasionó la trompada.
En una entrevista con Rugby Fun,
allá por fines de agosto de 2006, Panarace había declarado
“mi intención no es lucrar con mi tabique”, pero
claro, a lo que se refería el árbitro era a un resarcimiento económico,
y no a que la Unión para la que trabaja no se hiciera cargo de sus gastos
médicos, psicológicos y legales.
En resumen, y a pesar de que todavía no hay una confirmación
oficial de su renuncia, todo indica que este fin de semana, en el Seven de Claromecó,
Gabriel Panarace, víctima de una banda de salvajes –la palabra
hinchas les queda grande, muy grande-, hará sonar su silbato por última
vez. UNA VERGÜENZA.

La palabra de Nahuel
Menón Arrondo, abogado de Panarace

¿Cómo se encuentra actualmente la
situación legal?
La causa penal, en la que sólo está imputado
el agresor, está yendo para adelante y se está investigando. Ahora
estamos intentando hacer un cambio de carátula, ya que al comienzo se
la caratuló como lesiones leves y nosotros consideramos que se trata
de una lesión grave.
¿También hay demandas
en lo civil?
Respecto al tema civil, todavía no se ha hecho nada
contra nadie. Justamente, le comenté a Gabriel que si se hacía
una demanda en lo civil iba a tener que abandonar el referato. ¿Por qué?
Debido a que si vos le hacés un juicio a tu vecino (la Unión marplatense)
lo más seguro es que deje de saludarte.
Si finalmente se lleva a cabo,
¿sólo sería contra la Unión de Mar del Plata?
También se podría hacer contra los clubes en
cuestión, el lugar en donde se llevó a cabo la agresión
y, obviamente, contra la persona que lo golpeó, que tengo entendido que
es un muchacho insolvente.

¿Usted nunca se reunió
con los dirigentes de la Unión?
La Unión de Mar del Plata me prometió una solución
que nunca llegó. En ese momento, y dejándome llevar por palabras,
le comenté a Gabriel que todo se iba a solucionar, pero nos equivocamos.

¿Es cierto que los agresores
intimaron legalmente a su defendido?
Es una situación medio extraña, porque en el
informe que hace Gabriel mencionó a ciertas personas, a la cuales se
les aplicó una sanción. Pero esta gente, al ser mencionada en
el informe, intentó meterse en la causa penal con el fin de pasar a ser
imputados. Generalmente las personas tratan de salir de lo penal, pero éste
no fue el caso. Sinceramente, es la primera vez en la historia que veo algo
así.
¿Y qué sucedió?
Con ese intento no tuvieron suerte y, entonces, enviaron una
carta documento solicitando que Gabriel se retracte.
¿Qué se retracte
de qué?
Lo que sucede es que él, en el informe, cuenta que se
sintió emboscado, pero esta gente alega que nunca intentó emboscarlo.
En definitiva, cuando Gabriel va a la sede penal y declara que no se sintió
emboscado sino acorralado, ellos tomaron eso como una retractación. Ahora,
y mostrando esa supuesta retractación, esta gente está intentando
que se les levanten todas las sanciones. Es nada más que eso.
¿Se trató o no
de una retractación?
Nosotros contestamos todas las cartas documento y negamos cualquier
tipo de retractación porque queremos que la causa siga su curso en forma
normal. Hablando en criollo, además de que le pegaron una tremenda trompada,
ahora se tiene que bancar que lo torturen con este tipo de cuestiones legales.

Ramiro Guillot
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